Inteligencia de Marca

inteligenciademarca856x315.jpgUn Sistema de Inteligencia monitoriza, analiza y emite conclusiones sobre lo que está ocurriendo y lo que puede ocurrir en una determinada porción de mundo real de interés para alguien. El producto final de un Sistema de Inteligencia es un conjunto de Informes planificados o bajo demanda que permiten ayudar a los responsables de dirigir un departamento, una empresa o un estado a reducir sus incertidumbres, dar soporte a sus decisiones, orientar las acciones en el día a día, en el corto, medio y largo plazo. Y, por supuesto, controlar los resultados para mejorar el siguiente ciclo.

 

¿Existe la Inteligencia de Marca de la que hablamos? ¿Es ya uno de las vertientes de la Inteligencia de Marca?

Sí, La Inteligencia de Marca es trabajar la lealtad liquida, determinando comportamientos y experiencias, la notoriedad liquida, identificando los mensajes dependiendo de los mercados y del factor tiempo, la confianza liquida,  en base a la repetición y la fidelización, y la calidad liquida de los mensajes y del producto y servicios.

Puesto que la Inteligencia de Marca ha llegado para crearse ¿por qué no plantearse crear las sucesivas marcas desde sus procesos? Es decir ¿Cómo aplicar procesos de Inteligencia para la creación de una marca duradera y sostenible? Los procesos de Inteligencia para la creación de una marca  sirven si se prevé usarlos a lo largo de la duración de vida de dicha marca. Si tenemos eso en cuenta, desde la base de su concepción, encontraremos unos ejes de actuación extraordinarios. Nos evitará meter con calzador unos procesos no muy acordes al plan global una vez creada la marca y la estrategia de comunicación.

Estando en la base del proyecto, la inteligencia nos marcará el sendero a seguir y nos permitirá detectar las desviaciones hacia uno u otro escenario con suficiente antelación para ser proactivos antes que reactivos. En definitiva, es un apoyo y una guía al desarrollo de la estrategia. Su uso habitual como detector de riesgos y oportunidades se aplica ampliamente aquí, aunque no sólo. Por ejemplo, en la elaboración de la estrategia, una vez tomada la decisión de apoyarse en la Inteligencia se debe crear un cuadro de mando en el que aparezcan claramente los inputs y outputs a partir de los cuales tomaremos decisiones estratégicas. En este punto es crucial tener muy claro qué datos nos llevaron a tomar tal o cual decisión y porqué, para poder monitorizarlos. Si dentro de un año no sabemos la razón de una decisión, no podremos saber si el paradigma ha cambiado. Y la inteligencia en este caso se convierte en el método privilegiado de alerta temprana porque: ¿Qué hacemos si la base de nuestra estrategia cambia y no nos damos cuenta? Nuestra estrategia es válida mientras el ecosistema en el que se moverá la marca permanezca estable.

Determinar indicadores de resultado a medio y largo plazo. Estos indicadores son el efecto de los inputs del punto de partida. Y nos indicarán la evolución de nuestra estrategia. Si lo acompañamos de escenarios, cada uno con sus acciones y objetivos, estaremos preparados para afrontar las desviaciones. Desviaciones que conoceremos a tiempo, ya que nos basamos en procesos de Inteligencia. Lo siguiente es utilizar los resultados de los indicadores efecto para realizar un doble bucle de feedback que permita monitorizar la evolución de la estrategia y detectar a tiempo la pertinencia de la estrategia. En todo momento podemos ver si la concepción básica es la correcta y así evitar losparches una vez en marcha.

Modificado por última vez en Lunes, 05 Mayo 2014 13:22
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